La Vanguardia de la ‘Working Class’

Tsipras Le Pen

El sistema liberal, al despojarse del parche socialista que le dio su perfil democrático, o sea, cuando se deshace del estado del bienestar, se muestra en su esencia elitista y la gente empieza a desencantarse, empieza a querer alternativas políticas.

Mientras la izquierda socialdemócrata cada día se parece más a la derecha liberal que finge combatir, cada día más trabajadores se giran hacia el FN en Francia, UKIP en Reino Unido o AFD en Alemania, por citar sólo los más trascendentes. Les perciben como la alternativa a los parásitos y corruptos, ni de izquierdas ni de derechas. Aspiran a ser la nueva vanguardia de la clase trabajadora europea.

Ciertamente, su programa político contiene reformas con las que no se atreven los socialdemócratas o la izquierda populista, como la protección de los trabajadores nacionales de la competencia económica extranjera. Se están invirtiendo las tornas: la izquierda parece que quiere ser la garante del statu quo, protectora del sistema, y la derecha xenófoba pasa a ser la alternativa radical para la clase trabajadora de sus países.

Mientras, en la izquierda no corrupta, se vislumbran dos tendencias a largo plazo irreconciliables: una moderada/populista que no rescate a los trabajadores de las garras de los organismos económicos internacionales y, por tanto, deba seguir recortando, como hace Syriza; y otra revolucionaria/pedagógica, que proteja a los trabajadores españoles del neoliberalismo de la Troika y no deje el papel dirigente de nuestra necesaria descolonización económica a los neofascistas.

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