Al-Assad y las mentiras de occidente

Bashar al-Assad

Entrevista realizada a Bashar al-Assad, actual presidente de Siria, sobre los medios de comunicación occidentales y su campaña mediática.

“Desde el principio, la campaña informativa de occidente ha estado dirigida a persuadir de que todo el problema estaba en la persona del presidente ¿Y eso por qué? Porque querían que se tuviera la impresión de que el problema sirio se reduce a un solo individuo, en consecuencia, la reacción natural de la gente frente a esta propaganda era suponer que si toda la cuestión es cosa de una persona, de ninguna forma ésta puede hallarse por encima de los intereses nacionales y, por pura lógica, debe marcharse. De esta forma todo se resolvería. Así es como lo simplifica todo occidente.

Sin embargo, lo que en realidad sucede en Siria es semejante a lo que viene ocurriendo en toda la región. Fíjese en lo que pasó con las revueltas de Ucranica en los medios de comunicación occidentales: para ellos el presidente Putin pasó de ser amigo, un aliado, a ser el enemigo de occidente, un zar y un dictador, que reprime a la oposición rusa y que accedió al poder de forma antidemocrática (sin importar que fuera elegido en unas elecciones democráticas aceptadas por occidente). Hoy, para ellos, Rusia ya no es una democracia, así es la campaña de información occidental.

Se dice que cuando se vaya el presidente (al-Ásad) las cosas irán mejor, pero eso, de hecho, ¿Qué significa? para occidente implica que mientras siga ocupando esta posición, ellos seguirán apoyando el terrorismo, porque han convertido en una prioridad el cambio de dirigente de los llamados “regímenes” de Siria, Rusia y otros países. Occidente no admite socios ni Estados soberanos, ya que con ellos se reducen sus aspiraciones.

En lo que respecta a Rusia, Siria e Irán, como Estados soberanos, les gustaría quitar a una persona y poner en su lugar a otra que actúe en interés de occidente y no en el de su propia patria. Los presidentes de estos países han conseguido su cargo a través de la conformidad de su pueblo por medio de un proceso electoral. Si este se va, debe hacerlo a petición de su pueblo y no por decisión de Estados Unidos, del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de la Conferencia de Ginebra o del Memorando de Ginebra. Si el pueblo desea que se quede, el presidente se quedará, esa es mi postura principal.

Entrevistador: El conflicto bélico se ha prolongado durante más de cuatro años, usted a menudo analiza lo acontecido y probablemente vuelva su mirada al pasado, desde su punto de vista ¿Hubo algún momento decisivo en el que comprendiera que la guerra era inevitable?, ¿Quién puso en marcha los engranajes de esta guerra?, ¿La influencia de Washington, sus vecinos de la región de Oriente Medio o por sus propios errores?, ¿Hay algo que lamente o que desearía cambiar si fuera posible volver atrás en el tiempo?

Al-Ásad: Cualquier gobierno comete errores, esto es algo que sucede probablemente todos los días, pero estos errores no son fatídicos, sino más bien una cuestión cotidiana ¿Qué errores han podido conducir a lo que ha sucedido en siria?

Tal vez se sorprenda cuando le diga que de los acontecimientos previos a la crisis Siria, el más decisivo fue la Guerra del 2003 en Irak cuando el país fue invadido por Estados Unidos. Nosotros estuvimos totalmente en contra de esta agresión, ya que entendíamos que, como resultado de esta guerra, Irak se desgarraría en facciones confesionales. Al oeste tenemos el líbano, un país dividido por diferentes confesiones y nosotros comprendíamos perfectamente que todo esto nos influiría. Por ello, el origen de esta crisis se encuentra en aquella guerra que rompió Irak en base a identidades religiosas, algo que en parte se ha manifestado en la situación de Siria y que ha hecho más sencilla la tarea de instigación de discursos violentos entre las distintas confesiones de Siria.

Por otra parte, aunque no tan decisivo como lo anterior, otro acontecimiento importante fue el del apoyo oficial que occidente brindó a los terroristas en Afganistán a principios de los años 80, a los que denominaron con el nombre de “Combatientes por la libertad”. Más tarde, en el 2006 en el Irak tutelado por estados unidos, apareció el Estado Islámico, al que Washington no combatió de ningún modo.

Apoyo de Estados Unidos, Turquía, Catar y Arabia Saudí al ISIS

Todos estos factores generaron las condiciones para el comienzo de los desórdenes en Siria, siempre con el apoyo de occidente, el sustento económico de los estados del Golfo Pérsico (especialmente de Catar y Arabia Saudí) y el respaldo logístico de Turquía. El presidente Erdogán pertenece ideológicamente a la organización de los Hermanos Musulmanes y, en consecuencia, cree que un cambio en la situación política de Siria, Egipto e Irak significará la fundación de un nuevo Sultanato no otomano, sino perteneciente a los Hermanos Musulmanes, que se extenderá bajo su mandato del Atlántico al Mediterráneo.

Todos estos factores en su conjunto llevaron la situación hasta el punto en que nos encontramos. Una vez más, subrayaré que puede haber errores y fracasos, pero éstos no explican nada, de otro modo, ¿Por qué no se dan revoluciones en los países del Golfo Pérsico, especialmente en Arabia Saudí, en los que no tienen ni idea de lo que es la democracia?”

Nota aclaratoria: la entrevista no ha sido realizada por La Subversión, simplemente hemos recogido el vídeo y transcrito la traducción de las declaraciones del presidente sirio.

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